La equinoterapia se diferencia de otras alternativas terapéuticas por la gran cantidad de ventajas que ofrece, y a un plazo muy corto. Pero entre todos los beneficios que propone (motrices, psicológicos, neurológicos, etc.) hay uno que se destaca: la equinoterapia ayuda a los pacientes a sentirse más felices. ¿Y acaso no es eso, en definitiva, lo que todo padre quiere? Un estudio realizado por una Universidad canadiense ha demostrado que trabajar con caballos terapéuticamente ha ayudado a las personas sentirse más felices, alegres y con mayor concentración.

El estudio comenzó en 2014 y recopiló experiencias de más de 60 pacientes con discapacidad y en tratamiento de adicciones y salud mental. Los estudios se basaron en casi 300 sesiones de equinoterapia.

“En todos los programas, los participantes comentaron o declararon experimentar una sensación de felicidad”, dijo Darlene Chalmers, profesora asistente de trabajo social en el campus de la Universidad de Regina, en Saskatoon.

“También informaron que sentían haber desarrollado una conexión con el caballo y que esa conexión estaba relacionada con un sentimiento de amor y de apoyo de parte del caballo, y también de parte del terapeuta”.

Chalmers dijo que el estudio se realizó a partir de una investigación que habían realizado en relación a la terapia con perros, y de los asombrosos resultados que habían obtenido. “Eso nos llevó a pensar qué estaba sucediendo en los programas donde los caballos son parte de esa acción terapéutica”.

Chalmers explicó que los caballos están en sintonía con su entorno, y que por su naturaleza única tienden a interactuar rápidamente con los pacientes. Estos, a su vez, afirmaron sentirse más felices, con más energía y poder concentrarse mejor.